La Barroteca es un lugar donde pasarlo bien aprendiendo a trabajar el barro y convertirlo en cerámica bonita con alma. Al frente se encuentra la ceramista Marián Fernández, que día a día, y granito a granito, ha creado este maravilloso y acogedor espacio dedicado a la cerámica, en el que sin duda, dan ganas de quedarse.

Quién: Marián Fernández, fundadora de La Barroteca
Dónde: en su taller escuela de Alcobendas
Por qué: porque conocemos su éxito de cerca y queremos compartir su visión sobre la enseñanza cerámica

Cuando una persona se dedica a su profesión con cariño, se nota. Se nota en las cosas que hace, en cómo lo cuenta y en cómo decora el entorno en el que trabaja. De un solo vistazo, La Barroteca es un lugar acogedor, con luz, muebles de madera y piezas de cerámica con esmaltes mates y barros de alta temperatura que invitan al recogimiento.

En un segundo vistazo, y ya de camino a la zona de taller, se aprecia aprendizaje y pedagogía. Todo está muy ordenado, con carteles que indican desde dónde dejar las piezas hasta qué loneta utilizar en la laminadora según el tipo de barro que vayamos a trabajar.

Y no es de extrañar que esto sea así. Actualmente La Barroteca tiene más de 50 alumnos activos, que se ponen en las manos expertas de Marián. Cinco alumnos al mismo tiempo, en horario de mañana o tarde, de lunes a viernes. Un buen número que implica preparación y una buena organización.

Un detalle maravilloso se aprecia en las muestras de esmaltes que Marián ha preparado a conciencia para sus alumnos. Múltiples esmaltes aplicados sobre diferentes arcillas, y el resultado. “Quiero que entiendan que los esmaltes no funcionan igual según la pasta que utilicemos” nos explica Marián.

 

¿Cuéntanos Marián, cuándo surge Barroteca?

La Barroteca como existe hoy surgió hace dos años, con el taller y la zona de tienda y exposición. Pero llevo en este espacio casi 20 años. Antes era mucho más pequeño, explica sonriendo.

Marián comenzó con un espacio pequeño, básico de taller y para una persona, que con el tiempo ha ido ampliando hasta crear lo que es en la actualidad.

 

¿Por qué quisiste hacer cerámica?

Yo estaba estudiando filología hispánica en Burgos, estaba bastante desencantada, y tenía un amigo que estudiaba en Madrid. Un día mi amigo salió a correr por el parque del Oeste y vio la Escuela de Arte Francisco Alcántara. Como sabía que a mí me gustaba el diseño y el arte, me llamó y me lo comentó. ¡De pronto vi la luz! Cerámica…, seguro que me iba a gustar y eso que jamás había tocado un trozo de barro, pero lo tuve claro. En septiembre me vine a Madrid y pasé en la Escuela una época increíble, de eso hace 35 años

Cuando acabé, estuve un período de tiempo sin hacer cerámica, centrada en mis hijos y viviendo fuera. Al regresar, cogí este local y comencé a trabajar en mi obra. Producía para varias tiendas como la Galería Coclico, pero en 2008 con la crisis, la mayoría cerraron.

 

Háblanos de tu faceta como profesora de cerámica

Me gusta mucho enseñar y me lo paso muy bien con los alumnos. Incorporar clases a mi vida profesional ha sido muy bueno, me gusta estar con gente en el taller. Antes pasaba mucho tiempo sola, trabajando en mi obra, y ahora compagino unos días para mí y las clases con los alumnos.

Algunos me dicen que es como una terapia para ellos, lo que no se gastan en psicólogos se lo gastan en cerámica. Y la verdad es que tengo que decir que la cerámica también es un poco terapia para mí.

 

¿En qué consisten tus clases?

Los alumnos contratan bonos de horas y pueden venir el tiempo que quieran, hasta que se les acaben, en los horarios que abre el taller.

Aquí trabajamos planchas, torno, piezas de moldes por colada…

Y como máximo hay 5 alumnos trabajando al mismo tiempo en el taller.

Marián recibe alumnos de dentro y fuera de España, que se acercan hasta su taller de Alcobendas para aprender con ella.

Mis alumnos extranjeros vienen a clase porque muchos, en sus países, han hecho cerámica de pequeños y guardan un buen recuerdo de ello.

 

En relación a tu obra personal, ¿con qué técnica te identificas más?

En general, con el color, esmaltes y engobes. Me gusta más el mate que el brillo, aunque también trabajo estos esmaltes con mis alumnos.

Me encanta experimentar, sobreponer capas diferentes, jugar con los grosores, y el barro de fondo. Por ejemplo, juego mucho con los engobes a los que añado sulfatos.

El spray y la esponja son dos herramientas esenciales para mí. Añadir más o menos agua o arrastrar el color con la esponja, para crear diferentes efectos. Según cómo aplique un esmalte puede cambiar completamente la pieza.

 

¿Cuáles son tus piezas más recientes?

Estoy trabajando mucho al torno ahora, hasta que me canse. Estoy haciendo unas piezas con barro de Buño, casi cónicas.

 Siempre trabajo la pieza única, no me interesa hacer “copias”. Tampoco me saldría de forma natural.

 Un pieza muy característica de Marián es la esfera.

Me gusta que el barro rompa, que se fragmente, y dejar ese efecto en la pieza.

 

¿Qué herramientas que no pueden faltar en tu taller?

¡El spray de agua! Tengo como 10 diferentes, con diferentes grosores de salida del agua. Como os contaba, los utilizo cuando pongo engobes o esmaltes sobre mis piezas. Es una herramienta esencia para mí.

También tengo este fleje para retornear que es maravillo, me lo he hecho yo.

Y estas herramientas para esmaltar por inmersión.

Dos curiosas piezas que Marián ha modificado, haciéndolas más ergonómicas. Se trata de una pinza para coger platos calientes de un horno convencional, no cerámico.

 

¿Qué opinas del mercado de la cerámica actual?

Me da cierta envidia la percepción que tienen de la cerámica los países del norte de Europa. Allí se aprecia como un objeto con valor, aquí casi es “cacharrería” todavía.

Me gustaría que la cerámica tuviera más valor, y también valor artístico. En este sentido pienso que las revistas de decoración están ayudando a su difusión.

 

¿Qué consejo le darías a alguien que quiera hacer cerámica, de manera profesional?

Que no se desanime porque no salgan las piezas como quiere a la primera.

Se necesitan muchos años, y se desechan muchas de ellas.

Yo le aconsejaría que no tire nada. Esas piezas con el tiempo y con una perspectiva diferente, adquieren mucho valor.

 

Para terminar, ¿qué proyectos nuevos podremos ver en La Barroteca?

Quiero reactivar La Barroteca en dos líneas importantes: galería de exposición de obra y monográficos. Además, a título personal, me gustaría dedicar más tiempo a hacer obra propia.

¡Y a nosotros que nos encantará verlo! Gracias Marián por tu franqueza y buen espíritu. Se palpa en el aire de tu espacio tienda taller.

Conoce más sobre Marián:

Web: http://www.barroteca.com/
Facebook: https://www.facebook.com/barroteca/

 

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