Una de las cosas más emocionantes del oficio cerámico es el momento de abrir el horno. Las piezas cocidas en su temperatura adecuada sufren una transformación total, pasando de ser barro o arcilla a lo que técnicamente se conoce como pieza cerámica. Sin embargo, son necesarios unos conocimientos básicos para que este momento mágico no se convierta en un auténtico desastre. Os contamos algunos de los accidente más comunes para que puedas evitarlos.

  

Pastas de baja, en alta temperatura

Uno de los errores más comunes es meter arcilla de baja temperatura en cocciones de alta temperatura. Si trabajas con varios barros y especialmente si tienes alumnos, es conveniente etiquetar cada pieza. Si cuentas con espacio en el taller, también puedes separar las piezas de alta en una balda y las de baja en otra. Así sabrás perfectamente en qué horno incluir cada una.

La foto que os mostramos a continuación es lo que ocurre cuando cueces una pieza de barro rojo, de terracota, en alta temperatura. Como si fuera un flan, el barro no aguanta el excesivo choque térmico y se ondula como el chocolate. En este caso se ha deformado tanto que ha llegado a caer sobre las resistencias, un auténtico drama para el horno. El coste de la reparación del horno, en este caso, es casi tanto como el de un horno nuevo.

Lo mismo ha pasado con este set de vaso y plato. Se ha derretido por completo.

Una conclusión positiva que podemos sacar de un accidente de tal magnitud, es observar cómo se comportan barros de baja temperatura en alta. De esta manera, si los usamos como engobes, sobre piezas de alta temperatura, pueden crear efectos interesantes. Como en este último caso, que podría funciona como una pasta expansiva.

 

Carga del horno

Realizar una adecuada carga del horno evitará que las piezas sufran el riesgo de pegarse entre sí. En ocasiones queremos aprovechar cada esquina del horno. Sin embargo, esto dificulta la ventilación durante la cocción y puede provocar cambios en el acabado de los esmaltes. Además, si una pieza cambia de forma o cae, puede pegarse a la que tenga al lado. Por eso es bueno siempre mantener una distancia prudencial entre ellas. Así como entre balda y balda.

 

Restos de piezas de baja temperatura y posterior cocción en alta

A veces sufrimos “explosiones” de pieza dentro del horno. Si estas tienen una pared muy gruesa, no tienen orificio de salida del aire o tienen alguna pompa interna consecuencia de un mal amasado, la pieza puede explotar, enviando pequeños “proyectiles” de material entre las placas, los soportes, y lo que es más perjudicial para el horno, entre las resistencias. Es uno de los efectos desagradables que sucede al cocer piezas que no están totalmente secas. Las prisas vuelven a ser enemigas de la cerámica.

Es bueno contar con un pequeño aspirador de mano, como los de limpiar el coche, por ejemplo, y aspirar el interior del horno cuando ocurra el accidente.

Si nos olvidamos y la pieza que ha explotado es de baja, al poner el horno en alta temperatura, el barro roto se fundirá, dañando placas y resistencias.

 

Esmaltes que escurren

Un esmalte, cocido a su temperatura correcta, no debe escurrir. Pero veces puede suceder que por error o bien porque intencionadamente hemos forzado el punto de fusión de un esmalte, este aparece adherido ala placaestropeando las placas del horno. En cualquier caso, un buen truco es poner una placa de barro debajo de nuestra pieza, de baja o de alta según sea el caso, si sospechamos que el esmalte puede escurrir. Así protegeremos las placas.

En cualquier caso es importante proteger y cubrir correctamente las placas del horno, antes de cada cocción. Con una mezcla al 50% de caolín y 50% de alúmina mezclado con agua, por ejemplo.

También puedes emplear el preparado comercial Protector de Placas Refractarias 9010. Se aplican 3 capas y sirve para alta y para baja temperatura. La ventaja de proteger bien las placas es que podremos quitar el esmalte escurrido con relativa facilidad. Si el esmalte cae directamente sobre el material refractario la placa ya queda dañada.

 

Sujetar las piezas utilizando los soportes adecuados

Los soportes para el interior del horno facilitan la carga y evitan que las piezas puedan caerse o moverse durante la cocción, dañando piezas colindantes. En este sentido, es importante buscar el soporte adecuado para cada pieza. Existen numerosos soportes para platos, cuentas de bisutería, etc. Si realizas una pieza única, como una escultura con forma compleja, un buen truco es crear tu propio soporte adaptado a la forma y base de la misma, con barro refractario. Consulta nuestro artículo sobre material de carga y recuerda una norma que no nos cansamos de repetir: EVITA ELEVAR SOBRE TRÍPODES LAS PIEZAS DE ALTA TEMPERATURA, se deformarán en la cocción si no apoyan toda la base.

Escoge el material de carga de tu horno cerámico adecuado para cada pieza

Cuéntanos, ¿qué accidentes has tenido durante la cocción de una pieza de cerámica? Compártelos con nosotros y ayuda a otros colegas de la profesión.

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